Martín Fernández de Angulo. El encumbramiento de un consejero letrado de los Reyes Católicos
Dr. José Julio Martín Barba
Universidad Complutense de Madrid
19 de enero de 2026
Director: Francisco de Paula Cañas Gálvez (Universidad Complutense de Madrid)
Tribunal:
- Jorge Díaz Ibáñez (Universidad Complutense de Madrid)
- María del Pilar Rábade Obradó (Universidad Complutense de Madrid)
- Enrique Cantera Montenegro (UNED)
- Mª José Lop Otín (Universidad de Castilla-La Mancha)
- César Olivera Serrano (CCHS-CSIC)
Los Reyes Católicos pusieron mucho empeño y cuidado en la elección de sus consejeros. En este círculo de personas destacadas por su eficacia y eficiencia, su talento y capacidades al servicio de los monarcas, sobresalió el cordobés Martín Fernández de Angulo (c. 1460-1516). Varios factores allanaron su acceso a los círculos de poder. El primero su linaje, miembro de una familia destacada en las élites municipales. El segundo, su condición de canónigo del cabildo catedralicio cordobés. El tercero, su capacidad intelectual, que lo llevó a la universidad de Salamanca. El cuarto, su valía personal y su ambición política, que lo convirtieron en un letrado profesional –doctor in utroque iure– rápidamente valorado en la Corte. Todos estos factores junto con su lealtad a los monarcas le llevaron a recorrer un vertiginoso cursus honorum: inquisidor, miembro del Consejo de la Inquisición, del Consejo de príncipe Juan, del Consejo Real y presidente de la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. En su carrera eclesiástica igualmente ascendió hasta llegar a ser obispo primero de Cartagena y luego de Córdoba. Angulo fue inquisidor, cortesano, diplomático, clérigo, humanista, bibliófilo, promotor artístico y mecenas literario pero, ante todo, un alto funcionario de la monarquía identificado completamente con el plan político de los monarcas. Se presenta esta tesis doctoral en dos volúmenes: el primero contiene un estudio histórico del personaje y el segundo una amplia colección de documentos inéditos que fundamenta el primero.